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¿Sabes de dónde sale tu salario?

· 3 min de lectura
Antonio Humanes
Senior Frontend Developer

Imagen de dinero en dólares sobre una mesa

Cuando empecé en el desarrollo de software, me obsesioné con aprender lo máximo posible a nivel técnico. Con el tiempo entendí que eso importa, pero también estaba ignorando algo igual de clave: el negocio.

Empecé a darme cuenta de que el negocio es una parte esencial para cualquier developer y, en realidad, para cualquiera que trabaje en tecnología. Van de la mano.

Si no entiendes el negocio, es probable que te estés perdiendo algo muy importante a la hora de escribir código.

¿Sabes de dónde sale tu salario?

Si no puedes responder con claridad, no pasa nada.
Si estás empezando o trabajas en un proyecto donde la monetización es compleja, es normal.
A mí también me pasó.

Te cuento una situación que me hizo darme cuenta de la importancia de entender de dónde sale el salario.

Un proyecto sin entender el negocio

Entré en una gran empresa española a través de una consultora y, el proyecto parecía interesante.

El cliente quería una aplicación web donde usuarios técnicos y comerciales pudieran añadir información operativa. Para mí, era algo extraño: una Wikipedia interna.

💸 ¿Esto iba a pagar el salario?

Sinceramente, no tenía clara la utilidad real de esa aplicación, incluso cuando empecé a picar código. No sabíamos qué problema real estábamos resolviendo.

El proyecto avanzó, añadimos funcionalidades y, cuando llegaron los stakeholders… quejas.
No era lo que esperaban.

Hablamos con ellos, hicimos algunos ajustes y el proyecto empezó a encaminarse.

Aquí fue donde cambió todo.

Mi jefe me dijo después que solo esos cambios costaron más de lo que muchos cobran en un año.

No fue un problema de nadie en concreto, sino de no entender bien el contexto desde el principio.

Cuando todos entendimos el negocio, se cometieron menos errores, se redujeron funcionalidades innecesarias y empezamos a generar más valor.

Esto no es infalible, pero cambia mucho la calidad y la dirección de un proyecto.

En tecnología, todo suele ser un caos: cambios de prioridades, visión sesgada, MVPs, salidas rápidas con deuda técnica.
Por eso es más importante que nunca conocer el negocio: te ahorra muchos errores y, sobre todo, mucho dinero.

¿Cuál era realmente el problema?

El problema del cliente era simple, pero importante:
la información operativa no estaba centralizada.

Cada tienda tenía sus notas y sus propias fórmulas para cálculos.
Esto generaba caos, errores y un montón de tiempo perdido.

Una llamada típica:

— “Hola, ¿me puedes recordar cómo se calcula el importe de devolución en rebajas? He perdido la hoja.”

— “Sí, es el (precio_final × unidades) – descuentos adicionales

— “Vale, gracias… espera, no me cuadra.”

Este tipo de llamadas pasaban muchas veces.

Entre dos personas: media hora perdida.

Pongamos que ocurría 2 veces a la semana.
52 semanas al año → más de 100 incidencias.
Multiplica eso por 1.000 tiendas:

cientos de miles de horas perdidas.

La Wikipedia interna fue mano de santo. El ahorro fue inmediato. La mejora en eficiencia, brutal.

Lección aprendida:
  1. Entiende el negocio antes de tocar una línea de código.
  2. Habla con tus usuarios, entiende sus necesidades.

Conclusión

Entender el negocio es entender por qué haces lo que haces.

Y cuando lo entiendes, tomas mejores decisiones, construyes mejores productos y generas más valor.

Porque, al final, si no entiendes el negocio, es muy difícil entender de dónde sale tu salario.